skip to main |
skip to sidebar
Miedo. Lo incierto siempre tiene una carga de angustia, el no poder expresar con palabras algo que está latente: una intuición confusa; que existe en mí como una certeza, que calma y tranquiliza, es fe de algo que no sé de qué se trata y que punza intensamente, una herida abierta que no cicatriza, pero que arroja la certidumbre de una presencia permanente. Y permanencia de lo que sabemos es lo que necesito. Y no la perseverancia tenaz de lo inexistente desconocido.