
murakami en el palacio de versalles.
(anacronismo posmo que me hace mal)
Tomar del legado de Warhol los elementos de mercado, provocación y popularidad es, cuanto menos, desaprovecharlo.
Lo mejor sería ver cuáles fueron las denuncias que desde el pop art se hicieron al sistema. En este caso, la literalidad icónica de warhol, la serialidad y repetición, la utilización de objetos de consumo masivo, la negación del autor, etc. evidencian el estado de la sociedad (y el mundo) en general.
Que artistas como Koons y Murakami (que miran al pop con estudiada minuciosidad), ambos exponentes del arte contemporáneo, con algunas de sus implicancias: marketing e internacionalización, por ejemplo, hayan expuesto sus obras en el palacio de versalles es sin dudas provocativo.
Leo un artículo donde cierto grupo de personas están pronunciadamente en contra de la expo, y pese al espanto conservador que los aqueja, en algo tienen razón: ¿qué necesidad impulsa al curador a realizar estas muestras? Leo lo que escribe y sólo me genera más confusión: “S’il existe un lieu où il faut se risquer à créer une manifestation de notre époque et non un pastiche facile, tentation souvent préférée, c’est Versailles.”
Si la(s) muestra(s) no es un pastiche, entonces ¿qué es? ¿Acaso no se licúan las obras de estos artistas con la densidad histórica que el chateau carga, vaciandola de todo contenido? que la "intención" haya sido "poner el diálogo" las obras para revitalizar un espacio que de por sí pareciera no poder decir ya màs nada, suena más a estrategia marketinera que a un intento de revalorizar la arquitectura maravillosa de versalles.
Lo mejor sería ver cuáles fueron las denuncias que desde el pop art se hicieron al sistema. En este caso, la literalidad icónica de warhol, la serialidad y repetición, la utilización de objetos de consumo masivo, la negación del autor, etc. evidencian el estado de la sociedad (y el mundo) en general.
Que artistas como Koons y Murakami (que miran al pop con estudiada minuciosidad), ambos exponentes del arte contemporáneo, con algunas de sus implicancias: marketing e internacionalización, por ejemplo, hayan expuesto sus obras en el palacio de versalles es sin dudas provocativo.
Leo un artículo donde cierto grupo de personas están pronunciadamente en contra de la expo, y pese al espanto conservador que los aqueja, en algo tienen razón: ¿qué necesidad impulsa al curador a realizar estas muestras? Leo lo que escribe y sólo me genera más confusión: “S’il existe un lieu où il faut se risquer à créer une manifestation de notre époque et non un pastiche facile, tentation souvent préférée, c’est Versailles.”
Si la(s) muestra(s) no es un pastiche, entonces ¿qué es? ¿Acaso no se licúan las obras de estos artistas con la densidad histórica que el chateau carga, vaciandola de todo contenido? que la "intención" haya sido "poner el diálogo" las obras para revitalizar un espacio que de por sí pareciera no poder decir ya màs nada, suena más a estrategia marketinera que a un intento de revalorizar la arquitectura maravillosa de versalles.