lunes, 16 de marzo de 2009

Algunas definiciones extraídas de "El Diccionario del Diablo", de Ambrose Bierce:

Abandonado: s. y adj. El que no tiene favores que otorgar. Desprovisto de fortuna. Amigo de la verdad y el sentido común.
Abstemio: s. persona de carácter débil, que cede a la tentación de negarse a un placer. Abstemio total es el que se abstiene de todo, menos de la abstención; en especial, se abstiene de no meterse en los asuntos ajenos.
Alivio: s. despertarse muy pronto una mañana muy fría y comprobar que es domingo.
Amistad: s. barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.
Autoestima: s. evaluación errónea.
Cínico: s. miserable cuya defectuosa vista le hace ver las cosas como son y no como debieran ser. Los escitas acostumbran arrancar los ojos a los cínicos para mejorarles la visión.
Club: s. asociaciones de hombres cuyos fines son las borracheras, las comilonas, los chistes obscenos, el asesinato, la blasfemia y la difamación de madres, esposas y hermanas.
Confort: s. estado de ánimo producido por la contemplación de la desgracia ajena.
Conocido: s. persona a quien conocemos lo bastante para pedirle dinero prestado, pero no lo suficiente para prestarle. Grado de amistad que llamamos superficial cuando el sujeto es pobre y oscuro, e íntimo cuando es rico y famoso.
Cuadro: s. representación en dos dimensiones de un aburrimiento que tiene tres.
Dentista: s. prestidigitador que nos pone una clase de metal en la boca y nos saca otra clase de metal del bolsillo.
Desmemoria: s. don que otorga dios a los deudores, para compensarlos por su falta de conciencia.
Egoísta: adj. Quien no respeta el egoísmo de los demás.
Fanático: adj. Dícese del que obstinada y ardorosamente sostiene una opinión que no es la nuestra.
Lamentable: adj. Estado de un enemigo o adversario después de un encuentro imaginario con uno mismo.
Paciencia: s. forma menor de la desesperación, disfrazada de virtud.
Rezar: v. pedir que las leyes del universo sean anuladas en beneficio de un solo solicitante, cuya indignidad él mismo reconoce.