sábado, 15 de agosto de 2009

sobre la incoherencia sistematizada:
-¿no pensás actualizar el blog?
-No, no tengo ganas.
-¿y tus ciberlectores?
-Que me chupen un huevo cibernético.
-¿Por qué?
-No sé. No lo pensé. Quiero que se convierta en un baldío virtual.
-Un lugar vacío de verdad.
-Claaaro. Pero en verdad, pienso en el ciberespacio como una red infinita; un hiperdocumento colectivo que se abre a miles de ramificaciones, como una arborescencia sin fin que existe solo en un soporte inmaterial y es medio aterrador. Y yo propongo dejar espacios vacíos, como un acto de resistencia, humilde pero firme.
-No creo que tenga sentido dejar huecos. Porque si pensás así, querés fracturar algo que no existe.
-Bueno, te dije que no lo pensé. Bah, estoy pensando en eso desde hace mucho tiempo, pero sin ningún punto de convergencia. En el ciberespacio, en la revolución científico-tecnológica. Es un cambio de época y todavía no termino de posicionarme, estoy medio jodida. De cualquier forma, no tengo voluntad para abandonar nada. Hago por inercia.
-Sí, a mí también me pasa lo mismo. Pienso y nunca sé muy bien dónde voy a terminar.
-Yo necesito mucha precisión. Exactitud matemática. Pero me cuesta concentrarme, estoy re tarada.
-Bueh, ya fue. Me voy a estudiar.
-Sí, mejor. Yo me voy a dormir una siestita. Nos vemos.