lunes, 30 de noviembre de 2009

el fin de semana estuve eufórica y feliz.
hoy tengo el estómago cerrado y una angustia que me perfora el corazón. Lo peor de todo es que no sé por qué. Quizás sean los finales que se aproximan, y que no tengo ganas de preparar. O quizás sea -como siempre- la ausencia de fe.
Y por más que intente cambiarlo, algo muy adentro mío me dice que no. es horrible.